lunes, 31 de agosto de 2015

EMPIEZA EL CURSO CON UN NUEVO PROPÓSITO Y UN PREMIO






UN PROPÓSITO PARA ESTE CURSO...

Aunque seguimos en el mismo año del calendario, las vacaciones suelen ser vistas como el fin de una etapa y el comienzo de otra. De modo que, si de finales y comienzos se trata este tiempo, un buen modo de no vivir alineados con el piloto automático, es hacer balance de este año transcurrido: ¿Cómo lo hago?


Un buen modo de hacer, es plantearse, cuáles son las decisiones adoptadas en este año; en qué me han beneficiado o perjudicado; cuál ha sido mi actitud; cómo me he sentido cuando algo ha salido bien o no como esperaba; qué hecho extraordinario ha irrumpido en mi vida; a qué me he enfrentado; cuáles son mis principales logros; qué desafíos tengo pendientes para el próximo curso; qué he aprendido de mi mism@, qué he mejorado; qué quiero mantener y que quiero desechar… pero sin juzgarte.




Una vez analizado tu modo de ser y actuar de este año que se despide, es el momento de saludar al nuevo año que comienza. Y para ello, arranca con un nuevo propósito que deseas alcanzar, es decir, la meta que deseas para ti.



Para esto, te invito a que te hagas esta pregunta: Esto que quiero conseguir, ¿es realmente lo que quiero o es lo que debería hacer? Si la respuesta es un debería, por ejemplo, aprender inglés porque me lo exigen, o perder peso porque debo pesar x kilos, te diré que, la única victoria posible es la que nace realmente de ti, es decir, la que no es impuesta, exigida o asumida en los cánones sociales.

Siempre que quieras alcanzar una nueva meta en tu vida, piensa por un instante: ¿ para qué deseo esto?, ¿ qué beneficios me va a aportar a mí? Y de ese modo, conectarás entonces con esa emoción o sentimiento intrínseco, creado y nacido desde ti.

SÉ CREATIV@ Y POSITIV@
















 



Y para hoy, UN PREMIO 


Si cuando éramos pequeños sabíamos que un buen comportamiento durante el año atraía a los Reyes Magos a nuestro árbol navideño, depositando “ese regalo” que tanto deseábamos… ¿por qué olvidamos esta buena costumbre cuando somos adultos?

Una manera de recomponernos del esfuerzo realizado durante este curso, sin duda, se consigue cuando nos concedemos un merecido premio a nosotros mismos.




Así es. Es una forma de decirnos a nosotros mismos: ¡Olé, yo!¡ Estoy orgullos@ de ti! Puedo seguir con mi vida, pero de una manera más satisfactoria y plena.  

Así que, siente qué premio te quieres hacer a ti mism@ por este año que acaba. Porque todo inicio tiene un final. Corona tu final con un merecido premio.

TRANSGREDE LOS LÍMITES DE LO COMÚN Y LÁNZATE A EXPERIMENTAR EL PLACER MISMO SIN LÍMITES.

Experimenta una nueva sensación de merecimiento. Un premio que sea sólo para ti y disfrútalo como lo hacen los niños… ¡como si no existiera un mañana, intensamente!   




Feliz NUEVA vuelta  :)